Lesiones de rodilla: meniscos y LCA | EMILIO LOZANO

El menisco es un cojinete diseñado para absorber impactos y favorecer la movilidad de la rodilla. Cuando un menisco se lesiona suele ser por torceduras o flexiones exageradas de la articulación. En este sentido, la rotura o desgarro produce dolor, bloqueo de la rodilla e inflamación.

Por otra parte, la lesión del ligamento cruzado posterior (LCP) en la rodilla supone la distensión o ruptura (completa o parcial) de este ligamento. Se produce por hiperextensión (extensión excesiva de la rodilla) o por un golpe directo a la rodilla cuando está en flexión. También puede producirse por accidentes o golpes en los laterales de la rodilla, así como por cambios bruscos de direcciones de velocidad. Entre los síntomas, destaca el ruido seco en el momento de la lesión, el dolor severo, edema e inflamación, inestabilidad y artritis con el paso del tiempo.